León.- La Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato ya notificó al Zoológico de León la existencia de dos quejas contra un médico veterinario que labora en este parque, presentadas por dos mujeres que aseguraron haber sufrido acoso sexual por parte de este servidor público mientras trabajaban en el lugar.

La notificación se realizó hace algunos días y, de acuerdo con los hechos narrados por una de las víctimas, fue apenas en agosto de 2025 cuando comenzó a laborar como voluntaria en el área donde se desempeña el veterinario, quien tiene a su cargo la zona denominada “zona mito”.

Según su testimonio, un día después de realizar la limpieza de unas tinas, mientras se encontraba sentada en una silla, observó cómo el servidor público señalado, Erik José Contreras Guerrero, se colocó detrás de un bote y comenzó a bajarse los pantalones, motivo por el cual decidió retirarse del sitio.

Posteriormente, la mujer refirió que comenzó a notar una insistencia constante por parte de este hombre para conversar o acercarse a ella, además de presionarla para que se quedara a laborar de manera formal, conducta que calificó como hostigamiento constante.

En el segundo caso, denunciado mediante una queja ante la Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos de Guanajuato, la víctima señaló que en 2024 comenzó a trabajar en el Zoológico de León como médico veterinario. Sin embargo, fue en marzo de 2025 cuando empezó a tener mayor contacto con el servidor público Erik Contreras, con quien posteriormente inició una relación personal.

De acuerdo con la denuncia, meses después él le regaló un pantalón y le dijo: “te ves bien buena con ese pantalón”, comentario que comenzó a incomodarla y la hizo sentirse acosada, ya que incluso le manifestó que le tenía cariño, pese a que ella le dejó claro que solo lo veía como amigo.

La mujer declaró ante la procuraduría que esta situación molestó al servidor público, quien posteriormente le envió mensajes de odio, de acuerdo con lo asentado en el expediente de queja.

Asimismo, manifestó que en diciembre fue despedida de su trabajo como veterinaria, por lo que decidió denunciar los hechos vividos con el servidor público del Zoológico de León ya señalado.

Con la apertura de los expedientes de queja, apenas comenzará la indagatoria de los hechos denunciados ante la Procuraduría de los Derechos Humanos, por lo que hasta el momento no se ha emitido ninguna recomendación ni se ha determinado alguna probable responsabilidad.

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