León, Guanajuato.- Al ritmo de música sonidera, banda y troqueros, decenas de personas visitaron a sus difuntos en el Panteón de San Nicolás este Día de Muertos.
Desde temprana hora y hasta el cierre del panteón, hubo gran movimiento y se vivió una verbena popular con música, comida y rezos.
Las tumbas estaban repletas de flores, fotos, veladoras y ornamentos alusivos a los gustos de las personas que murieron, por ejemplo una tenía un elote del tamaño de la lápida de la tumba de “Juan elotes”, quien hace poco fue asesinado en su puesto en el Jardín de San Miguel.

Algunas personas echaron “pipirín” entre las tumbas, llevaron desde guacamayas, tacos dorados y uno que otro a la “sorda” se echó su cervecita a escondidas de los policías que vigilaban el camposanto.
Entre las tumbas estaba Edwin Jiménez, quien llevó la tornamesa, bocina y los discos de acetato que eran de su padre don José Alfredo, quien murió hace 10 meses y era del Sonido la Cumbita.
“Venimos a visitar a mi papá José Alfredo Jiménez Torres, era sonidero y murió hace 10 meses, le estoy poniendo puras canciones que a él le gustaban como “cumbia pa la madrugada”, comentó Edwin.
El camposanto cerró a las 6 de la tarde pero en las inmediaciones siguió la verbena popular con la venta de antojitos mexicanos.

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