Treinta perritos consumieron alimento que fue donado a esta casa hogar con mala intención. La mayoría sigue en observación y seis no se pudieron salvar.
Mediante redes sociales, Karina describió lo ocurrido y señaló que un hombre, a bordo de un carro Versa blanco, acudió al albergue que tiene en su casa y dejó un bulto de croquetas, las cuales aparentemente estaban bien y empacadas.

“Sí me siento mal, estoy molesta, lloro de rabia. No saben de dónde hemos sacado esos perritos, lo que hemos hecho por ellos para que venga un cualquiera… yo me culpo, debo poner más atención, checar mejor, obligado a tomar una foto”, expresó Karina.
Ante esta situación, la activista solicita ayuda para los gastos de necropsia de al menos un perrito, atender al resto que sigue mal, incinerarlos y, una vez que se determine la causa de muerte, presentará una denuncia de manera oficial, aunque es complicado porque no tienen ninguna información sobre quién llevó el alimento envenenado.
Además, tomará medidas más rigurosas para aceptar donaciones de alimentos, como la presentación de una identificación oficial y la toma de fotografías del alimento y de la persona que lo done.
COMUNICADO

