La tapadera corresponde a un registro subterráneo, del cual se desconoce a qué empresa pertenece, y está justo frente al paradero del transporte público Julián de Obregón.
A diario, cientos de personas que trabajan en la zona caminan por este punto para tomar “las orugas” o el camión.

Durante la noche, la tapa no se percibe con facilidad, lo que incrementa el riesgo de que alguien pueda atorarse un pie o incluso caer, ya que presenta oxidación severa y varios agujeros.
“Pues aquí haciendo un reporte, si se le puede llamar así. Yo soy muy usuario de la ‘oruga’ y al bajar del paradero que está ahí, en la zona donde encontraron a la muchacha, por ahí de Bomberos, hay una alcantarilla que tiene unos hoyos que en realidad en la noche, cuando salgo de trabajar, no se ven. Uno que ya lo conoce camina con precaución, pero me ha tocado ver compañeros que se han torcido el pie. A ver qué se podía hacer al respecto por parte de las autoridades competentes”, comentó Lorenzo, trabajador de la zona.
Ante esta situación, se solicita que la tapadera sea reparada, ya que pone en peligro a las personas que transitan diariamente por el lugar para trabajar. Incluso, ya se han registrado pequeños percances, pues el estado de la tapa continúa deteriorándose.
/ED

