David Haro explicó que, diariamente y en distintos horarios, los servidores realizan inspecciones para proteger a los consumidores y prevenir incidentes con proveedores.
Respecto al tema de los estacionamientos, cuyos costos oscilan entre 150 y 200 pesos, señaló que se trata de un tema complejo.

“La procuraduría está siguiendo de manera muy frontal y presente. Llevamos a cabo la labor de exhorto atendiendo el programa de calibración anual, para que aquellos establecimientos formales que cuenten con relojes registradores se acerquen a la procuraduría a realizar el trámite y así contar con su holograma vigente”, explicó.
Indicó que esto brinda certeza a los consumidores de que el reloj checador funciona correctamente y que no exista un cobro de “minutos demás”.
Entre las recomendaciones para quienes dejan sus vehículos en estacionamientos, destacó verificar que cuenten con seguro contra daños, no dejar objetos de valor dentro del auto, comparar precios, así como la ubicación y el tipo de servicio.

“Los precios no son regulados por la procuraduría y la intención es que nosotros, como consumidores, los regulemos a partir de la elección”.
Señaló que, antes de salir de los estacionamientos, los usuarios deben revisar sus pertenencias, ya que esta es una de las principales quejas y denuncias que año con año se registran ante la procuraduría.
Finalmente, invitó a todos los prestadores de servicios a mantener sus tarifas a la vista de los visitantes y a entregar comprobantes de los servicios prestados. Aseguró que, hasta el momento, se mantiene saldo blanco en cuanto a incidencias.
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