León.- Al grito de “Esta es tu lucha, Mateo, ¡sí se pudo!” y “¡Lo logramos!”, familiares y seres queridos del pequeño Mateo realizaron un recorrido simbólico por la zona que era su ruta diaria.

El niño Mateo Santiago desapareció el 4 de febrero del año pasado, cuando salió de su escuela, ubicada en la colonia Las Mandarinas, para dirigirse a su hogar, en la colonia Chapalita.

Al salir de la secundaria, durante el trayecto, fue raptado por Christian Augusto Jafet, quien después lo agredió sexualmente y le quitó la vida. Mateo tenía 12 años de edad y su cuerpo fue localizado pocos días después entre los límites de Guanajuato y Jalisco.

Después de meses, este miércoles el asesino fue sentenciado por la Fiscalía General del Estado de Guanajuato. Se le impusieron 113 años, 4 meses y 1 día de prisión por la violación, el homicidio calificado y la desaparición del niño Mateo.

Luego de la sentencia, sus seres queridos realizaron este recorrido simbólico por las calles donde el niño pasaba a diario hasta llegar a su hogar.

“Se logró, la justicia se logró”, se escuchaba entre las calles de la colonia Las Mandarinas y sobre el bulevar Cervantes Saavedra hasta llegar a su casa. Las personas llevaron globos blancos y playeras con la imagen de Mateo.

Su mamá, la señora Mary Tere, expresó que:

“Es hacer simbólicamente el último recorrido de mi niño, que tuvo que haber llegado sano y salvo a casa. Nadie tiene derecho, aunque un niño vaya solito, nadie tiene derecho a hacerle nada, todos debemos caminar en libertad, y más nuestros niños, las infancias”.

En el trayecto, cientos de personas, entre estas padres de familia y compañeros de la escuela, abrazaron a los papás de Mateo y les dieron palabras de aliento. De igual manera, quienes transitaban en sus vehículos mostraron su apoyo haciendo sonar las bocinas o claxones.

Al llegar a su hogar, poco antes de las 8 de la noche, se gritó su nombre acompañado de consignas y se lanzó pirotecnia.

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