León.- Pese a existir una orden de aprehensión emitida y la identificación de un presunto cómplice, el feminicidio de Jessica Magdalena López Ramos sigue en la impunidad.
Su madre, Porfiria Ramos Trujillo, alzó la voz para denunciar la inacción de las autoridades a un mes del asesinato, la falta de patrullajes prometidos y el peligro constante en el que vive su familia al compartir colonia con personas presuntamente relacionadas.
Durante una manifestación realizada en el exterior de Presidencia Municipal, la madre de Jessica, además de exigir justicia, pidió protección para ella y su familia.
“Vengo a exigir seguridad para los míos y que si alguien de los míos o yo pasa lo que pasó con mi hija, pues sepan a quién dirigirse lo más rápido que se pueda, porque ya hace un mes que me entregaron a mi hija muerta, un mes que no tengo respuesta como yo la quisiera, de que ya está aquí el asesino”.

La señora Porfiria, madre de Jessica, afirmó vivir con constante temor, ya que no se han ejecutado detenciones y ha descubierto que familiares del presunto asesino y otras personas involucradas viven en las inmediaciones de su domicilio.
“En sí no he tenido una amenaza, pero el saber que estoy enfrente. Particularmente, ¿qué les está pidiendo en materia de seguridad?, primero yo quiero justicia por mi hija; en segundo, quiero seguridad, que pongan una patrulla o que hagan un rondín porque me dijeron desde principio, cuando vine aquí, que iban a dar rondines de patrullas y jamás las he tenido”.
De acuerdo con lo expresado por la madre de la víctima, en el homicidio de su hija hay personas involucradas identificadas.
Julio N, señalado como presunto autor del crimen y sobre quien ya existe una orden de aprehensión pendiente de ejecutar; y un vecino, Daniel N, presunto cómplice, a quien se le acusa de haber trasladado y vendido en el municipio de Acámbaro el vehículo robado a la víctima.
Ramos Trujillo explicó que el móvil del crimen se relaciona con el intento de despojo de una vivienda propiedad de su hija. Denunció que actualmente personas vinculadas al entorno del agresor buscan quedarse con la propiedad, atentando contra el patrimonio de su nieto de 14 años, quien quedó en la orfandad.
Ante esta situación, solicitó apoyo legal a la Fiscalía para gestionar el albaceazgo que proteja los bienes del menor.
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