León.- El rostro desafiante y la actitud retadora que, según la asesoría jurídica de la familia de Mateo, mantuvo durante todo el juicio, desaparecieron el pasado viernes cuando escuchó el veredicto de culpabilidad. Por primera vez desde el inicio del proceso, aseguraron, el hoy sentenciado pasó del cinismo al miedo.

“El día viernes cambió por primera vez su cinismo a una cara de terror; una vez que escuchó el veredicto de culpable le cambió totalmente la cara, dejó de estar burlándose y de mantener una actitud retadora hacia las autoridades y hacia nosotros”, afirmó el abogado que acompañó el proceso.

El litigio se extendió durante un año y cuatro meses, periodo en el que la Fiscalía y el equipo jurídico reunieron pruebas periciales, científicas y videográficas para sostener la acusación.

De acuerdo con la asesoría legal, durante el juicio fueron presentados cerca de 91 órganos de prueba y no se incorporaron elementos que desacreditaran la teoría del caso.

“Se comprobaron los hechos no solamente con nuestro dicho o con el dicho de los testigos, sino pericialmente y científicamente se demostró que el hoy sentenciado desapareció, violó y asesinó a Mateo”, sostuvo.

La representación jurídica recordó que durante el proceso rechazaron la posibilidad de un procedimiento abreviado al considerar que implicaría una reducción importante en la condena.

“El día viernes cambió por primera vez su cinismo a una cara de terror", abogado de Mateo sobre el acusado | Web

Ahora, la familia solicitará la pena máxima contemplada para este caso, que podría alcanzar los 127 años de prisión. La audiencia de individualización de sanciones está prevista para este miércoles a las 10:00 de la mañana.

Los abogados señalaron que, más allá del número de años de cárcel, el objetivo de la familia es impedir que el responsable vuelva a dañar a otro niño o niña.

TE PUEDE INTERESAR:

/HP