León.- Eran cerca de las cinco y media de la tarde cuando los vecinos de la calle Real de Mariches, en la colonia San José de Piletas, escucharon un golpe seco contra el suelo. Al salir, encontraron a un hombre tirado sobre la terracería, con la cabeza ensangrentada y esposado. A unos metros, una patrulla se alejaba entre los baches, sin detenerse de inmediato.
Según testigos, la unidad oficial circulaba a gran velocidad por una calle de tierra en mal estado, con un detenido en la parte trasera. El hombre, esposado y sin ninguna sujeción adicional, salió proyectado de la unidad, impactando de lleno contra el suelo. “Parecía que el policía ni se dio cuenta... o no quiso detenerse”, comentó una vecina que presenció el hecho.

Pasaron segundos eternos antes de que alguien se atreviera a acercarse. Algunos vecinos marcaron al 911; otros intentaron auxiliarlo, aunque poco podían hacer. El hombre apenas reaccionaba. Cuando llegaron los paramédicos de Protección Civil, confirmaron que presentaba un traumatismo craneoencefálico severo. Fue trasladado de urgencia a un hospital, donde su estado se reporta como grave.

En cuestión de minutos, más unidades policiales arribaron a la zona. Varios elementos descendieron rápidamente, acordonaron el área y trataron de controlar la situación. La Policía Vial puso a un elemento a disposición del Ministerio Público, y la Fiscalía ya abrió una carpeta de investigación para determinar si hubo omisión o negligencia durante el traslado.
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