León.- De cabeza y en los puros “chones” quedó colgado de la reja un ratero que intentó meterse a robar al templo de la colonia San Martín de Porres, en León.
Ayer por la noche, un hombre se atoró en las rejas del templo ubicado en la calle Luis Long y ahí permaneció colgado hasta que unos jóvenes lo descubrieron y llamaron a la Policía Municipal.
El hombre apenas iba a ingresar al templo, por lo que no logró su objetivo y solo quedó haciendo el “ridículo” y detenido por los polis.

De acuerdo con Paty, trabajadora del templo, no es la primera vez que sufren robos e inseguridad en la parroquia, a pesar de que pusieron enmallado y rejas más altas para proteger el recinto.
Platicó que hace cuatro años sufrieron un robo y el responsable está en el CERESO pagando una condena de 12 años.
“Ya se han metido; de hecho, hay una persona, porque se puso la denuncia correspondiente, se metió, robó y destrozó en los salones de abajo; está en el CERESO la persona”, comentó Paty.
Esta vez no se ha puesto una denuncia, ya que no está el sacerdote encargado del templo; sin embargo, piden seguridad y rondines por parte de la Secretaría de Seguridad Pública de León, pues poco se ven patrullas y es una zona violenta y con altos índices de robos y venta de droga.

La señora Lucía, madre del responsable del robo ocurrido hace cuatro años, dijo que ella ayudó a entregar a su hijo a las autoridades, pues era la “cárcel” o verlo muerto. Además, afirmó que ella no lo iba a “solapar”.
“Muchas veces vienen unos que no son de aquí; la otra vez estaba uno de greña larga y andan checando dónde se pueden meter. El mío, cuando se metió al templo, a mi muchacho le echaron 12 años y apenas lleva cuatro”, platicó doña Lucy, quien afirma que su hijo está arrepentido por el daño que hizo.
Y lamentó que siguen ocurriendo robos en la zona y adjudicó esto a quienes tienen problemas de drogadicción, como fue el caso de su hijo.
En la parroquia han pedido a los feligreses ser “vigilantes” en la comunidad para estar alerta sobre la ola de robos.
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