Cortazar.- La jornada de violencia y ruptura familiar entre el alcalde Mauricio Estefanía y su hermano Diego Armando Estefanía escaló a un nuevo nivel de tensión horas después del atentado armado.
Con el respaldo de la Guardia Nacional, el dirigente del PRI ingresó por la fuerza y se atrincheró en la base de los camiones de transporte Estefanía, inmueble que también funciona como domicilio del presidente municipal, provocando un fuerte despliegue policiaco y la retención de una oficial de la Policía Municipal.
El conflicto se desató tras el ataque a balazos en el fraccionamiento Las Huertas. Diego Armando Estefanía arribó a la propiedad ubicada en la calle Francisco I. Madero, a espaldas del panteón municipal, y apoyado por los efectivos federales, obligó a los escoltas del alcalde a desalojar el sitio para luego resguardarse en el interior junto a su propio equipo de seguridad y un grupo de trabajadores.
Tras asegurar el perímetro a favor de Diego Estefanía, la Guardia Nacional se retiró del lugar. Esto detonó una fuerte confrontación verbal en los accesos entre elementos de la Policía Municipal, asignados a la custodia del edil, y los ocupantes del inmueble. Durante el altercado, una mujer policía fue retenida y privada de su libertad dentro de las instalaciones durante varias horas.

La alerta movilizó al propio alcalde Mauricio Estefanía, quien llegó al punto acompañado por agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) y su cuerpo legal. Pese a los insistentes llamados de los agentes ministeriales para abrir el portón principal, los atrincherados mantuvieron la negativa.
Minutos más tarde, un joven que se identificó como empleado de Diego Estefanía se asomó por la parte alta de la estructura para advertir que no franquearían el paso hasta el arribo de sus propios abogados.
Ante la urgencia de salvaguardar a la oficial retenida, la Agencia de Investigación Criminal (AIC) entabló un diálogo. Sin embargo, en un movimiento inesperado, los civiles no permitieron la salida de la agente por el acceso principal, sino que la liberaron por la puerta trasera del área de talleres, una zona que no se encontraba bajo la vigilancia de la Fiscalía ni de la Policía Municipal.

Tras casi una hora de intentos fallidos por ingresar a su propiedad, el alcalde Mauricio Estefanía optó por retirarse escoltado por personal del Ministerio Público. El mandatario municipal se trasladó directamente a las oficinas de la Fiscalía General del Estado para interponer las denuncias penales correspondientes por estos hechos, limitándose a declarar que no emitiría comentarios públicos hasta que el proceso legal esté formalmente asentado conforme a la ley.
TE PUEDE INTERESAR:
/ HP

