Celaya.- Los reportes por violencia de género atendidos por la Policía Municipal registraron un incremento durante julio, al pasar de 628 casos en junio a 733 en julio, es decir, 105 atenciones más, un aumento cercano al 17 por ciento. Para la autoridad municipal, este crecimiento no necesariamente refleja un aumento de la violencia, sino una mayor confianza de la ciudadanía para solicitar apoyo.
El director de la Policía Municipal, Bernardo Rafael Cajero Reyes, atribuyó el alza a que las víctimas perciben un acompañamiento real por parte de la corporación y no únicamente una atención momentánea.
"Yo atribuyo ese incremento precisamente al incremento de la confianza de la ciudadanía. No solamente se les visita o se les toma nota para un registro, sino realmente se les apoya hasta donde las atribuciones competen a la Policía Municipal. No queda solamente ahí, se sigue un protocolo de atención hacia las instancias especializadas como DIF, Inmujeres, Derechos Humanos e incluso Desarrollo Social cuando se requiere algún apoyo".
Las estadísticas presentadas muestran que durante julio también se realizaron 439 rondines preventivos, 34 traslados para presentar denuncias ante la Fiscalía, 15 canalizaciones a Fortalecimiento Familiar, 8 a Insmujer, 16 acompañamientos con redes de apoyo familiar y 19 remisiones administrativas, además de tres personas puestas a disposición.
Cajero Reyes reconoció que uno de los principales retos sigue siendo que las víctimas formalicen las denuncias, ya que en muchos casos únicamente solicitan que el agresor sea retirado del domicilio.
"Sí hace falta que la ciudadanía no normalice la violencia. Muchas personas crecieron viendo esas conductas y las consideran algo cotidiano. Cuando llega la Policía Municipal, en muchos casos ya no quieren denunciar; solo piden que se retire al agresor. Si no denuncian, vuelven a caer en la misma situación", señaló.
Por su parte, el presidente municipal, Juan Miguel Ramírez Sánchez, sostuvo que el incremento de reportes debe entenderse como un avance en la visibilización del problema y no como un fracaso institucional.
De acuerdo con la autoridad, otro factor que podría explicar el aumento de reportes es que persisten patrones de violencia normalizados dentro del entorno familiar, especialmente durante fines de semana, cuando el consumo de alcohol suele detonar agresiones contra mujeres, niñas y niños. Ante ello, insistieron en fortalecer la prevención, fomentar la denuncia y garantizar el seguimiento de cada caso mediante la coordinación con instituciones especializadas para evitar que las víctimas regresen a un círculo de violencia.
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