León.- El reciente incremento en el precio del diésel no solo está elevando los costos del autotransporte de carga, sino que amenaza con provocar la quiebra de empresas formales y abrir la puerta a prácticas de competencia desleal, advirtió Jaime García Almanza, vicepresidente regional de la CANACAR.
El combustible representa aproximadamente 45% de los costos operativos de los transportistas, por lo que cualquier incremento tiene un impacto inmediato y profundo. En las últimas semanas, el precio del diésel ha subido más del 10%, generando un aumento de entre 5% y 7% en los costos reales de operación.
“El costo del diésel nos representa aproximadamente un 45% de nuestro costo; al haber subido más del 10% en los últimos días, nos genera incrementos de entre 5 y 7% en nuestras operaciones”, señaló García Almanza.
“Ya llevamos tres semanas con este tema, lo cual nos tiene muy preocupados”.

El precio del combustible ha pasado de 24 pesos por litro en 2024 a cerca de 28 pesos en 2026, con picos que superan los 30 pesos en algunas regiones del país, lo que refleja una tendencia sostenida y preocupante.
Ante el aumento de costos, las empresas se ven obligadas a ajustar sus tarifas, pero los clientes no aceptan los incrementos de manera inmediata.
“Tenemos que subir nuestras tarifas, pero el mercado no se ajusta tan rápido y los clientes no están aceptando esos incrementos”, advirtió García Almanza.
“Quien quiera sostener estas tarifas corre el riesgo de quebrar, porque esta situación no es sostenible”.
El vicepresidente regional alertó que algunos transportistas podrían estar recurriendo a prácticas irregulares para mantenerse competitivos, lo que afecta a quienes operan dentro de la legalidad.
“No sabemos si algunos están incumpliendo obligaciones fiscales o laborales, usando combustible ilegal o mercancía robada. Esto genera competencia desleal y agrava la crisis”.

CANACAR ya ha iniciado gestiones junto con otras cámaras, como la CONCAMIN y la CONATRAM, así como asociaciones de transporte de pasajeros y turismo, para buscar soluciones a la crisis del combustible.
“Necesitamos incentivos fiscales o acuerdos para que realmente se cobre lo que el diésel vale. No buscamos privilegios, solo piso parejo”, explicó García Almanza.
Ya se han presentado solicitudes formales ante la Secretaría de Economía y la Secretaría de Hacienda, y el sector seguirá insistiendo hasta encontrar medidas que permitan sobrevivir a esta presión histórica.
“Somos el enlace entre el productor y el consumidor, y necesitamos opciones que nos ayuden a sostener esta crisis”, concluyó.
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