Guanajuato.- A 20 años de su creación, Guanajuato Puerto Interior (GPI) se ha consolidado como mucho más que un centro logístico; hoy es el símbolo de una transformación económica que marcó un “antes y un después” en la historia del estado.
Héctor López Santillana, actual director general del complejo, explicó que este proyecto nació en un momento en el que Guanajuato ni siquiera contaba con carreras de ingeniería automotriz o mecatrónica, obligando a los jóvenes a buscar oportunidades fuera.
Hoy, esa realidad ha dado un giro de 180 grados: el estado ha pasado de ser un aprendiz a convertirse en un exportador de talento, con profesionales guanajuatenses liderando proyectos globales y registrando patentes en Europa.
Un aspecto fundamental que distingue a Puerto Interior es su autosuficiencia financiera, señaló el Santillana, pues a diferencia de otros organismos públicos, GPI opera bajo un modelo de sociedad anónima que lleva 12 años sin recibir un solo peso del erario.
"El complejo ha logrado generar sus propios recursos e incluso ha reembolsado al Gobierno del Estado el 50% de la inversión inicial a valor histórico", indicó.

Actualmente, con una ocupación del 95% de su extensión territorial, el puerto mantiene una reserva estratégica de 25 hectáreas destinada exclusivamente para la expansión de las empresas que ya forman parte de su comunidad.
Sin embargo, el éxito de GPI no se mide solo en hectáreas o naves industriales, sino en su dimensión humana. Lo que en sus inicios fue un espacio cerrado por muros de seguridad, hoy busca “construir puentes” con las comunidades vecinas a través de un centro comunitario que ofrece desde atención psicológica hasta capacitación en oficios.
Esta visión social incluye hitos como una guardería comunitaria con horario extendido de 12 horas, diseñada para que las madres y padres trabajadores tengan la tranquilidad de que sus hijos están bien cuidados mientras ellos se desarrollan profesionalmente.

Ejemplos de éxito como el de Lolita Sánchez, quien pasó de tener estudios básicos a liderar una célula de producción automatizada, ilustran el objetivo de fondo: que el ciudadano sea independiente y que su futuro dependa de su propio esfuerzo y no de los políticos.
Mirando hacia el futuro, el impacto de Puerto Interior se expande hacia el oriente del estado con el proyecto de la Puerta Logística del Bajío, en Celaya.
Este nodo ferroviario estratégico busca reducir costos logísticos y mejorar la seguridad vial al retirar hasta 125 mil tractocamiones anuales de las carreteras.
López Santillana enfatizó que, en esta nueva etapa, el crecimiento de Guanajuato ya no dependerá de la cantidad de terreno físico, sino de la conectividad y la economía del conocimiento, reafirmando que el talento humano sigue siendo el motor principal del desarrollo.
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