Sinaloa.- Estados Unidos dio este miércoles un fuerte golpe a la relación bilateral con México al acusar formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de presuntos vínculos con el narcotráfico y de colaborar con líderes del Cártel de Sinaloa.
La acusación fue presentada por el fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, junto con el director de la DEA, Terrance C. Cole, quienes señalaron a un grupo de funcionarios sinaloenses por presuntamente conspirar con el grupo criminal para importar grandes cantidades de droga a territorio estadounidense a cambio de apoyo político y sobornos millonarios.
Entre los acusados también aparece el senador morenista Enrique Inzunza, además de exfuncionarios de seguridad, mandos policiales y servidores públicos de alto nivel en Sinaloa.

Los cargos contra Rocha Moya incluyen conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos, así como conspiración para poseer este tipo de armamento. De acuerdo con la fiscalía estadounidense, estos delitos contemplan una pena mínima de 40 años de prisión e incluso podrían alcanzar cadena perpetua.
Las autoridades estadounidenses aseguran que el Cártel de Sinaloa operó con la protección de funcionarios y policías corruptos que, a cambio de sobornos, permitieron el tráfico de drogas, secuestros, asesinatos y actos de violencia en distintas zonas del estado.

Además, Terrance C. Cole afirmó que Rocha Moya habría llegado a la gubernatura en 2021 con apoyo de Los Chapitos, quienes presuntamente intimidaron y secuestraron a rivales políticos para favorecer su triunfo electoral.
Según la investigación, varios funcionarios también filtraban información sobre operativos policiales y brindaban protección directa a los líderes criminales para evitar su captura.
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/ HP
