El viaje de Tigres UANL rumbo a su compromiso internacional sufrió un giro inesperado que obligará al equipo regiomontano a llegar prácticamente directo al estadio para disputar su partido ante FC Cincinnati en la Concacaf Champions Cup.
La escuadra felina tenía previsto volar el miércoles desde Monterrey hacia Cincinnati, para preparar con anticipación el duelo de ida de los octavos de final. Sin embargo, el plan logístico se vino abajo debido al cierre del espacio aéreo en esa ciudad estadounidense por la visita del presidente Donald Trump.
De acuerdo con el periodista Iván del Ángel, de Fox Sports, los jugadores ya se encontraban concentrados en el aeropuerto internacional de Monterrey listos para abordar el avión cuando recibieron la notificación de que el vuelo no podría despegar.
La restricción aérea se implementó como parte de los protocolos de seguridad del servicio secreto estadounidense, ya que el mandatario realizaba una visita a instalaciones científicas en Cincinnati. Esta situación obligó al plantel a abandonar el aeropuerto y regresar a sus domicilios mientras se definía un nuevo itinerario.
El plan fue reprogramado para este jueves por la mañana. Tigres viajará a las 8:00 horas en un vuelo estimado de cinco horas, con llegada a Cincinnati poco después de las 13:00 horas, tiempo local.
Esto dejará al equipo dirigido por Guido Pizarro con un margen mínimo para instalarse en el hotel, alimentarse y descansar antes de trasladarse al TQL Stadium, sede del encuentro programado para las 18:00 horas del centro de México. El conjunto universitario afrontará así el desafío con una preparación reducida y contrarreloj.
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