Cristian Mariano informó que el pasado 10 de diciembre se llevó a cabo la audiencia intermedia, en la cual el acusado solicitó un procedimiento abreviado con el objetivo de acceder a una pena menor a la máxima, superior a los 120 años de prisión solicitados por la acusación. Sin embargo, el proceso no avanzó debido a que el acusado argumentó no haber recibido copias completas de la carpeta de investigación, integrada por 2 mil 222 fojas, lo que obligó al juez a ordenar su verificación.
El 18 de diciembre, el acusado presentó una apelación para solicitar que el arma de fuego asegurada sea retirada como medio de prueba, bajo el argumento de que no resulta pertinente para el esclarecimiento de los hechos. De acuerdo con el asesor jurídico, las ojivas localizadas en el cráneo de Mateo coinciden con el arma incautada al acusado, misma que fue asegurada cuando intentó privarse de la vida tras la llegada de autoridades a su domicilio. Asimismo, se indicó que las ojivas extraídas del propio acusado coinciden con las del arma asegurada.

Cristian Mariano señaló que el procedimiento abreviado no cumplió con los requisitos legales, entre ellos la aceptación por parte de los familiares directos de la víctima. Además, el acusado busca que el caso no sea juzgado con perspectiva de infancia, pese a que Mateo tenía 12 años al momento de los hechos.
El asesor jurídico afirmó que estas acciones forman parte de estrategias legales que podrían retrasar el proceso judicial. Indicó que, tras la apelación, podría presentarse un amparo, lo que implicaría una ampliación de los plazos procesales de varios meses o incluso hasta el año 2026.
Durante la audiencia más reciente, el acusado solicitó ejercer su defensa material, interviniendo directamente en el debate contra la fiscalía y los asesores jurídicos respecto a los datos de prueba. La sesión tuvo una duración aproximada de cuatro horas.
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