León.- Tras aproximadamente 12 años de trabajar en distintas dependencias de la administración pública municipal de León, Dulce María Ramírez Guerrero denunció haber sido despedida sin justificación el pasado 7 de agosto de 2026, cuando se desempeñaba como coordinadora administrativa de la Dirección General de Salud Municipal.
En entrevista, relató que su salida ocurrió de manera inesperada, mientras realizaba sus actividades cotidianas. Explicó que su entonces jefe, el director general de Salud, Juan Bustamante, le informó que había recibido una llamada de Verónica Gutiérrez, directora de Desarrollo Institucional, para indicarle que debía presentarse con Marta Vera, del área de Relaciones Laborales.
Dulce Ramírez señaló que, al acudir con la funcionaria, esta le informó que terminaría su relación laboral con el municipio, por lo que preguntó directamente cuál era el motivo de su separación. Sin embargo, la respuesta que recibió fue que no existía una razón específica que le pudieran comunicar, sino que se trataba de instrucciones superiores.
"Le digo: ¿qué pasó? Me dijo: ¿qué, no sabes? ¿No te dijo tu jefe? Mira, te digo algo: yo tampoco lo sabía, a mí me acaban de avisar. Entonces, ¿no hay ningún motivo? Y me responde: no, son instrucciones de arriba. Así lo menciona, que me tenía que ir, que era mi último día de trabajo y como con ella vas a revisar los temas de finiquitos. Le dije: ok, no te preocupes, por el rumbo que llevamos probablemente era de esperarse".
La exservidora pública sostuvo que nunca le presentaron algún señalamiento por incumplimiento de sus responsabilidades ni una explicación sobre las razones de su salida. Por el contrario, aseguró que durante su trayectoria cumplió con sus obligaciones y generó resultados que, afirmó, tiene manera de comprobar.
Además del despido, Ramírez Guerrero cuestionó las condiciones económicas que le plantearon inicialmente para concluir la relación laboral, pues consideró que la cantidad ofrecida no correspondía a sus años de servicio ni a las circunstancias de su separación.
Explicó que, aunque acumulaba alrededor de 12 años de trayectoria en el municipio, había tenido cambios de adscripción y periodos de interrupción por cuestiones de salud, por lo que en su último nombramiento en Salud Municipal contaba con aproximadamente tres años de antigüedad.
Enfrenta nuevo diagnóstico de cáncer
A esta situación laboral se suma el complicado panorama de salud que enfrenta. Dulce Ramírez compartió que anteriormente fue diagnosticada con cáncer de ovario y, posteriormente, con cáncer de tiroides, enfermedades por las que tuvo que someterse a cirugías y tratamientos de quimioterapia.
Ahora enfrenta un nuevo diagnóstico, con un tumor cancerígeno en otra parte de su cuerpo, y no pudo continuar el proceso para cirugía en el IMSS.
Dulce María Ramírez Guerrero cuestionó las condiciones en las que se realizan las separaciones laborales dentro de la administración municipal y consideró que su caso refleja la falta de justicia que, desde su perspectiva, existe en las condiciones de trabajo y en los tabuladores del personal municipal.
Asimismo, resaltó que semanas antes su jefe le dijo que habría un aumento de sueldo para ella, pero nunca imaginó que eso se convertiría en un despido injustificado, en medio de un ambiente de incertidumbre por los cambios políticos desde la cabeza de la administración municipal, ya que aseguró que han sido notorios en el tema laboral, especialmente con aquellos servidores públicos que son militantes panistas, como es su caso.
"Había un ascenso en sueldo para mí dentro del organigrama de Salud. No había otro puesto arriba de mí. Ya cuando te pones a atar cabos, para nadie va a resultar raro el hecho de que evidentemente yo apoyé un proyecto, yo apoyé a Alejandra desde un inicio", señaló Dulce Ramírez.
Añadió que, más allá de un simple despido, se siente defraudada por un gobierno en el que puso todo su esfuerzo, su salud y su apoyo en todo momento a la alcaldesa Alejandra Gutiérrez, y sobre todo su confianza de que no habría importancia de los colores o la ideología de cada servidor público, cuando en la realidad ha sucedido lo contrario.
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